El
camino de la historia se inicia en la ciudad de Córdoba con
monumentos como La Catedral, la Iglesia de la compañía de Jesús
y la Capilla Doméstica, el Monasterio y Museo de Las Teresas
y otras de similar interés, además de edificios civiles como
el Cabildo y la casona del Marqués de Sobremonte.
El
camino continúa hacia el norte, pasando por Villa Allende, Unquillo,
Río Ceballos, Salsipuedes, Agua de Oro desde donde puede llegarse
hasta la Capilla de Candonga (año 1730). Pasando Ascochinga
se encuentra la estancia Santa Catalina, valioso complejo arquitectónico
jesuita. Regresando hacia el sureste se llega a la Estancia
de Caroya, donde en 1815 se instaló la primer fábrica de armas
blancas.
La vecina ciudad de Jesús María sede del Festival Nacional de Doma y
Folklore, posee también una famosa estancia jesuítica dedicada
en 1700 a la vitivinicultura, que alberga hoy al Museo Nacional
de Arqueología e Historia. Por el viejo Camino Real se llega
a la Posta de Sinsacate (año 1709) donde fueron velados los
restos de Facundo Quiroga.